Defensa de la Alegría
Mario Benedetti escribió este poema, quién sabe como habrá sido su ánimo, si es que estaba añorando el hecho de estar alegre o bien si es que ese era su estado y quería que fuese infinito.
La verdad es que no siempre estamos bien, pero aunque se que no me falta un cromosoma, que no soy distinta al resto, a veces pienso que la sensación de insatisfacción esta más acentuada en mi que en otras personas (y ojo que no digo "que todo el mundo").
Fito Paez en su canción "Al lado del Camino" dice "Vivir atormentado de sentido creo que ésta si, es la parte más pesada".
De todas formas, por mas que no estemos bien, es nuestra decisión sobrevolar un poco las situaciones y enfrentar los días con una sonrisa. Eso si, a ser pacientes con nosotros mismos, a veces la sonrisa cuesta mucho, no importa, ya va a salir, siempre sale...
Hay una frase que me encanta...
"Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean." Gandhi.
Y como dice Guruji... "are you happy?"
Ojala ustedes hoy puedan sacar varias sonrisas a su alrededor.
Despues de todo este preámbulo, los dejo con el valioso Poema de Benedetti.
Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas
defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos
defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias
defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres
defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa
defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.